Monjas místicas, conversación con Pedro Rodríguez. Ecocidio en Los Reyes, Coyoacán. Crónica del asesinato de Emiliano Zapata

La construcción del lenguaje místico colonialEn este programa conversamos con el historiador Pedro Rodríguez, quien nos compartió su investigación sobre las autobiografías de algunas monjas místicas de la época colonial. Desde una perspectiva multidisciplinaria, hablamos de las experiencias místicas en la época de la contrarreforma y también del legado literario de este fenómeno religioso.

También nos visitaron algunos miembros de la Asamblea General de Pueblos, Barrios, Colonias y Pedregales de la Delegación Coyoacán, quienes nos compartieron el comunicado de prensa en el que denuncian un ecocidio en el predio ubicado en la Avenida Aztecas, número 215, donde actualmente se construye un edificio habitacional sobre un venero de agua. La constructora denominada “Quiero Casa” desperdicia miles de litros de agua al día, por lo que la comunidad se ha movilizado para que se detenga esta construcción y se recupere una fuente natural de este importante recurso.

Por último, con motivo de la conmemoración por el 97 aniversario luctuoso del general Emiliano Zapata, transmitimos una crónica de su asesinato en el año 1919, contada por don Andrés Padilla, un habitante del pueblo de Chinameca en el estado de Morelos.

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Lluvia infinita

Por. Jhon AC

efecto-lluvia-en-parabrisas-auto-7223Una noche más. ¿La cuarta? ¿La quinta? No lo recuerdo. Aquí todos los días son iguales, y si comienzas a contarlos nunca terminan. Sabemos que ellos están delante, esperando que cometamos un error. La comida comienza a escasear, igual que los ánimos. Y el sentido: soldados atrincherados en otra guerra sin lógica.

El oscuro cielo se iluminaba esporádicamente por algunas aventuradas explosiones, pero éstas han sido cada vez menos frecuentes: nadie quiere atacar sin saber siquiera a qué distancia está el enemigo.

De pronto, la lluvia. Primero ligera, tanto que parece una ilusión. Después cae con más fuerza, intempestiva, como una señal del cielo, como si dios dijera “Aquí estoy, los miro, y lloro”. Sonreímos, abriendo la boca con timidez, bebiendo el líquido que escurre por nuestro rostro. Y, finalmente, gritamos y reímos abiertamente, con el agua resbalando por las armas. Y en un arrebato, uno de nuestros hombres sale de la trinchera, exponiéndose al enemigo, lanzando un alarido al infinito. Esperamos escuchar en cualquier momento el fuego que le de muerte, pero no llega. Y de pronto la luz, seguida por el sonido de un trueno: ha iniciado una tormenta eléctrica. Observamos que frente a él hay otros hombres, distintos e iguales a nosotros. Todos mirando hacia el cielo, a través de la lluvia, desarmados.